Reseña: ‘Intruders’ (2011)

Juan Carlos Fresnadillo demuestra su inabarcable talento con una cinta simple y olvidable a pesar del mérito

Ficha técnica

Título: Intruders
Título Original: Intruders
Director: Juan Carlos Fresnadillo
Guión: Jaime Marqués, Nicolás Casariego
Música: Roque Baños
Fotografía: Enrique Chediak
Productora: Coproducción España-EEUU-GB; Antena 3 Films / Apaches Entertainment / Universal Pictures International (UPI)
Año/País: 2011 / España
Duración: 100 min.
Género: Terror. Intriga | Thriller psicológico. Sobrenatural
Reparto: Clive Owen, Carice van Houten, Daniel Brühl, Kerry Fox, Ella Purnell, Pilar López de Ayala
Enlace IMDB: http://www.imdb.com/title/tt1634121/
Enlace Sensacine.com: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-180154/

Sinopsis

Juan, un niño de siete años, vive en un barrio humilde de Madrid y tiene una imaginación desbordante. Por las noches, sufre pesadillas en las que un intruso sin rostro lo ataca salvajemente, sin que su madre pueda hacer nada para evitarlo. Mientras tanto, Mia, una adolescente londinense de doce años, lee a sus compañeros de clase el misterioso cuento de Carahueca, un monstruo obsesionado con los niños. Ese mismo día, John Farrow, su padre, sufre un accidente en el rascacielos en construcción donde trabaja. La vida de las dos familias, aunque separadas por muchos kilómetros, dará un vuelco: los intrusos ya se han instalado en sus casas e intentan desesperadamente arrebatarles algo a los niños.

Crítica

Los tipos como Juan Carlos Fresnadillo han nacido para cerrar la boca a los que hablan mal del cine español y a los que opinan que la cantera nacional está desprovista de talento; al menos un talento que pueda acercarse al de otras cinematografías como la francesa –elevada a condición de santo sepulcro por decenas de impostores que dicen haber sentido orgasmos con el cine de Truffaut y Godard- o la faraónica e inefable industria norteamericana. Cierto es que el cineasta tinerfeño se consagró finalmente –después de unos cuantos años haciendo cine- con 28 semanas después, una producción anglosajona cuyo presupuesto se desmarcaba por completo de la tendencia imperante en nuestro país.

Pero en fin, hablar de este negocio poniéndonos chovinistas es caminar en círculos: hay de todo y para todos los gustos. El caso es que Fresnadillo forma parte de ese grupo tal vez irrepetible de directores como Rodrigo Cortés (Buried), Jaume Balagueró (Rec) y Juan Antonio Bayona (El orfanato), cuyos talentos comienzan a estar solicitados a nivel mundial, pues sus nombres llevan consigo un distintivo de calidad, como un sello que asegura algo diferente, atrevido, el estilo de un tipo de películas visualmente poderosas y con un firme guión que en lugar de ser una receta barata o matemática, desea contar una historia. Por ahora, han mostrado cierta querencia por los relatos fantásticos, el thriller con aroma de terror o directamente el terror más visceral, como es el caso de los infectados de Balagueró y los del hombre que nos acontece en estas líneas. Sea como sea, la expectación ante el estreno del nuevo trabajo de Fresnadillo es enorme, ya que han pasado cuatro años desde su último filme (al menos de forma oficial y como jefe máximo) y ya es hora de calibrar. Así, nos presenta una historia que él mismo califica de “no terror, más bien de suspense”, que nos habla de dos niños –un pequeño de siete años que vive en Barcelona y otra niña londinense de doce- separados por algo más que la distancia (he aquí una de las bazas el libreto) y que comienzan a sufrir pesadillas en las que aparece un hombre sin rostro que viene a despojarlos de su juventud facial llamado Carahueca. A priori, puede sonar a pastiche de terror, a filme de consumo rápido, sin poso y sin apenas vocación narrativa.

Y, sin embargo, Intruders va más allá en sus aspiraciones. Se trata de un cuento sobre la herencia del miedo, de cómo nuestros hijos absorben toda esa energía, tanto positiva como negativa, que dejamos tras de sí. Clive Owen interpreta al padre de una niña que tras encontrar en un árbol una cajita en cuyo interior se  halla un cuento, comienza a sentirse perseguida por un hombre encapuchado que vuela y que aparece de la nada, de un espacio desprovisto de luz, para inquietar su paz y obligarnos a pensar en ese rincón aparentemente vacío donde han de esconderse los monstruos. Y esta vez Fresnadillo prefiere limitarse  única y exclusivamente a dirigir (el guión es obra de Jaime Marqués y Nicolás Casariego), un detalle que no es ni bueno ni malo, pero que a mí personalmente me alivia. Luego entenderéis por qué. A unos cuantos de cientos de kilómetros de allí, en Barcelona, una madre soltera (Pilar López de Ayala) confirma –y ve con sus propios ojos-  que ese humanoide que flota cual dementor en Harry Potter y que aterra en plan pescador de Sé lo que hicisteis el último verano es real, o todo lo real que puede ser el miedo ante lo desconocido, lo que no vemos. La mujer acude con pavor a un joven cura (Daniel Brühl) que rápidamente intuye que algo marcha mal, aunque su veterano amigo le diga que esa mujer y su hijo necesitan un psiquiatra y no un exorcismo. Al fin y al cabo, y por suerte para el espectador terrenal, Intruders se decide por la vía psicológica: la intervención religiosa es un detalle expuesto con un tono suave y participativo, no esencial para la culminación del tercer acto.

Por supuesto, la estética es tan poderosa como brillante: han hecho auténticas virguerías –aunque sin estridencias- con los 10 millones de euros que ha costado la producción. El manejo de la cámara, los movimientos, la técnica en general componen una peli de gran factura. Encuentro (demasiado) simples y vagamente trazados a los personajes, incluso cuando se enfrentan a su temor más primario, que sigue siendo muy pobre aun contemplando el sorpresivo final. Da la sensación de que han sufrido con el montaje de la película, y lo suscribe el propio director: “Hubo que eliminar ciertas escenas de este montaje para que las dos historias cobraran sentido y encajaran”. Y ciertamente no hay incoherencias y se entiende a la perfección.  En cambio, no hay un nexo o puente narrativo que ayude a empatizar con cada uno de los integrantes que pueblan esta historia. Y llegado el final de la proyección soy yo quien se siente como un intruso en mitad de la sala.

PD: El cambio de español a inglés es fundamental para sumergirse en la película, así que recomiendo verla en un cine con versión original.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=a4hIuJOmjzg

Nota: 6

Podéis contactar con el autor de esta crítica en su twitter: @onemerrick
Podéis encontrar la anterior película de Fresnadillo, 28 Semanas Después, por menos de 3€ en Doctortrade.com. Pincha aquí.

About J. feat. J.

Check Also

Reseña: ‘Fast & Furious 7’ (2015)

Deckard Shaw, el hermano mayor de los Shaw, clama venganza contra el equipo de Dominic …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies