Home / Zona de Series / True Detective / ‘True Detective’: Primera Temporada

‘True Detective’: Primera Temporada

'True Detective': Primera Temporada

The Sopranos, The Shield, Mad Men, Breaking Bad, Carnivale, The Wire, Boardwalk Empire, Deadwood. Que nuestro paladar televisivo se ha vuelto exigente con el paso de los años es tan cierto como lógico. Lo extraño sería lo contrario. Nos olvidamos de lo extremadamente complicado que es hilvanar una trama coherente e interesante, ofrecer algo nuevo y diferente a todo lo anteriormente visto y apenas valoramos detalles fundamentales como el hecho de que una serie posea tan solo un escritor y un director, particularidad harto complicada de presenciar. Pero, como digo, es lógico. En cierto sentido somos clientes (aunque la gran mayoría solo realicemos un desembolso por el producto al comprar los dvd, tras haber visionado todos los episodios de manera ilegal) y el derecho a la crítica es legítimo. El problema reside cuando el autor de dicha crítica no conoce realmente el producto que está consumiendo o cuyas expectativas han sido totalmente infundadas. Servidor, por ejemplo, se pasó dos días enteros desarrollando locas teorías sobre la implicación de tal o cual personaje en los asesinatos a través de las numerosas imágenes subliminales que pueblan True Detective. Sin embargo, no iban por ahí los tiros. Al menos, no los que se veían en pantalla. Porque Nic Pizzolatto sabía desde un principio lo que estaba escribiendo, como y porqué lo hacía. Y gran parte de los espectadores hemos entendido su mensaje.

True Detective versa sobre la relación de amistad/odio de Martin Hart y Rust Cohle durante diecisiete años. Es una serie sobre personajes cuyos caminos se unen ineludiblemente a través de la investigación de unos dantescos asesinatos, con el único propósito narrativo de que la existencia del tipo A transforme al tipo B y viceversa. Marty y Rust han nacido para encontrarse y, a través de años de peleas, complicidad, sufrimiento, camaradería, amores y odios, encontrar la salvación. Es al borde de la muerte cuando Marty ha vuelto a tener a su familia a su alrededor. Es al borde de la muerte cuando Rust ha vuelto a reunirse con su padre, su hija y abandonar la oscuridad para unirse a la luz. Cosa que no hubieran conseguido jamás por separado. Ambos han conseguido una cierta redención pues, aunque muchos de los pederastas aún siguen libres, han dotado de significado a diecisiete años de búsqueda infructuosa. Es por esto mismo por lo que afirmo que True Detective trata sobre Marty y Rust y, de manera secundaria, de unos truculentos asesinatos sin resolver.

Por mucho que sea divertido buscar pistas, jugar a ser detective (repito, me pasé dos días buscando cuernos, coronas y estrellas negras, sé de lo que hablo) y ver lo blanco negro y lo negro blanco, True Detective ha tenido un final coherente con todo lo anteriormente visto. Reconocer que ha sido coherente no va unido a que la valoración personal de cada uno tenga que ser, por narices, la de que el último capítulo ha sido muy bueno. Allá cada uno con su criterio. Pero, si repasamos los siete episodios anteriores, True Detective no engaña a nadie en su tono, su ritmo, su particular universo narrativo. No había otro final que no pudiera estar centrado inapelablemente en Marty y Rust. Pretender otra cosa es no conocer el producto que se critica. Para mi, el último capítulo no ha sido muy bueno. Ha sido grandioso.

True-Detective-S01E08 - 'True Detective': Primera Temporada

No importa Carcosa, ni The Yellow King, ni los asesinos, ni el pasado o el futuro. Es por ello que el final de True Detective deja algunos interrogantes que habrán de ser contestados por cada uno de manera personal. Tenemos que agradecerle a Nic Pizzolatto que no haya finiquitado totalmente esta primera temporada, pues los vacíos narrativos nos permiten creer lo que queramos creer. Es decir, ¿Qué ocurre con los dibujos sexuales de la hija de Marty? ¿Y con las muñecas recreando escenas de un crimen? ¿Por qué me sigue pareciendo tan sospechoso el padre de Maggie? ¿Hasta donde llega realmente la conspiración para encubrir los asesinatos? ¿Qué ocurrió realmente con la hija de Rust? Es nuestra elección. Única y exclusivamente nuestra. En mi cabeza, las hijas de Marty y Maggie han sido influenciadas sexualmente por el padre de esta última, perteneciente a la clase alta de la comunidad de Louisiana y prácticamente la única persona por la que han podido tener acceso a los vídeos o al visionado de las violaciones. Puede que no sea así, pero no encuentro otra explicación más racional y no creo en las casualidades.

True Detective se ha visto beneficiada por su formato semanal a la hora de acrecentar las dudas del público respecto a si nos encontrábamos ante un nuevo Twin Peaks o, algo radicalmente opuesto, un nuevo Lost. Es decir, Pizzolatto se ha encargado de atiborrar la serie de imágenes subliminales, objetos cuya colocación parecía presagiar algo y enigmas sin resolver pero, si en lugar de emitirse como tradicionalmente lo hacen el 99% de las series, se hubiera optado por el modelo Netflix (todos los capítulos de House of Cards estaban disponibles simultáneamente el 14 de Febrero, por ejemplo), True Detective no hubiera sido el fenómeno que ha terminado siendo. Porque una semana es mucho tiempo para darle vueltas a la cabeza sobre lo que hemos visto, mucho tiempo para pensar, buscar información, debatir con tus amigos o en internet sobre el tema y fomentar, de esta forma, el crecimiento de la leyenda. Y Pizzolatto ha sido tremendamente consciente de ello a la hora de escribir cada uno de estos ocho fantásticos guiones. La imagen final del episodio de turno exigía a gritos la imagen inicial del siguiente. Cada episodio es un capítulo de una novela que nos es narrada en su mayoría por los agentes Hart y Cohle. Hasta el capítulo 5-6 nuestro punto de vista depende de sus palabras. Palabras que no siempre están en posesión de la verdad, como vemos en el episodio cinco. Forma parte de la grandeza de la serie jugar de esa manera con el espectador sin que se sienta estafado, pues puede ser que lo visto anteriormente exista o no, pero eso es algo que debemos plantearnos nosotros mismos desde un escepticismo que la serie nos obliga a experimentar desde las parrafadas existencialistas del nihilista Rust Cohle, que nos advierten del carácter anfibológico de todo cuanto vemos.

True-Detective-02-786710 - 'True Detective': Primera Temporada

Mi percepción de los primeros episodios es que me encontraba ante algo grande, muy grande, pero cuya trama policial (excelente, de primera categoría) no me llenaba tanto como las fascinantes personalidades de sus dos protagonistas. Reclamaba más presencia de ambos con sus familias, con otras personas o entre ellos mismos para ser testigo del desarrollo psicológico de la pareja. A simple vista, es obvio que Rust Cohle se presenta como el alma del espectáculo debido a su condición de “iluminado”, un detective maldito con un pasado traumático que no le permite pasar página (“nunca se pasa página”, llega a decir Rust en una ocasión). Los diálogos de Rust sobre la condición humana, la responsabilidad individual o las emociones humanas son propios de un existencialista convencido y encantado de conocerse. Los monólogos de Rust ya forman parte de la historia de la televisión pero, aún reconociendo que no sabría con cual de los dos personajes quedarme (los considero indivisibles), las reacciones de Marty no tienen precio. Y la relación con su familia, tampoco. Marty representa la mundanidad en un lugar donde todos se creen más inteligentes que sus semejantes. Marty tiene vicios y debilidades que terminan costándole su familia, es una persona débil mentalmente e insegura, con unos complejos que le han obligado a engañarse para seguir adelante. Y en Rust ha encontrado a un agitaconciencias profesional que le obliga a quitarse la careta y mirarse al espejo, a asumir quien es. Porque Marty hace tiempo que se ahogó en las aguas de la condescendencia, esa que te ciega y no te permite rectificar ni tener acceso a ningún salvavidas. Hasta el último episodio de la serie, donde gracias a la insistencia de Rust en seguir con el caso tras diecisiete años, encuentra su redención personal. Ha hecho algo bueno, algo más allá de su trabajo como detective. No solo ha recobrado cierto equilibrio universal con la muerte del monstruo de los espaguetis, sino que se ha demostrado a si mismo que sigue siendo útil y que su apuesta por Rust se ha visto recompensada. Sin Rust no hay Marty. Sin Marty no hay Rust.

Y recordemos que, en última instancia, es un golpe de genialidad de Marty el que permite a la pareja de detectives dar con el diabólico Errol. Rust mantuvo viva la investigación por su cuenta durante años y Marty asestó el golpe de gracia. Algo aplicable también a los actores que lo interpretan, pues todos los elogios son para un inconmensurable Matthew McConaughey (Killer Joe, The Lincoln Lawyer, Magic Mike, Mud, Dallas Buyers Club…no le veo techo en este momento) a costa de infravalorar a un extraordinario Woody Harrelson. Entiendo que el papel de McConaughey destace más, pues es un caramelo de personaje y el momento individual del actor tejano es envidiable, pero la fragilidad emocional y, al mismo tiempo, la agresividad incontrolable que transmite Harrelson me ha calado por completo. Sin Rust no hay Marty y viceversa. Pero sin Woody no hay Matthew, no lo olvidemos.

TD.Spaghetti - 'True Detective': Primera Temporada

Uno de los aciertos de Pizzolatto, y que Cary Joji Fukunaga ha sabido captar y retratar a la perfección, es concederle a Louisiana una cuantía casi divina. Louisiana es a True Detective lo que Baltimore significó para The Wire. La trascendencia del estado situado al Sur de los Estados Unidos es brutal. No solo ya a nivel argumental y narrativo, sino hablando desde un punto de vista puramente estético y atmosférico. Las panorámicas y travellings de los pantanos, vegetaciones o casas abandonadas usadas a modos de transición entre escenas consiguen su propósito de enrarecer (aún más si cabe) el ambiente. Esa sensación de que nos están contando una siniestra historia transcurrida en el culo del mundo, alejados de la tecnología, de la sociedad o de unos simples valores básicos, es potenciada por Fukunaga a través de pequeños segundos de imágenes aparentemente vacías, sin más sonido que el de una música perturbadora. Incluso han trabajado a conciencia un detalle como la meteorología. Como ya haría Kurosawa con la lluvia en la mayoría de sus películas, las constantes nubes que tapan el sol de Louisiana no hacen más que fortificar esa noción de pesadez, de ahogo psicológico incesante que nos oprime y que inunda de pesimismo la pantalla.

Tanto la sutil fotografía de Adam Arkapaw, la obsesión de Fukunaga por rodar en 35 mm, así como la construcción de una atmósfera enfermiza y mareante nos sirven de apoyo a la hora de entender el estado de congoja al que los personajes se ven sometidos debido a la sordidez del caso. Hasta los postes de luz parecen formar crucifijos en una comunidad gobernada por la incultura que provoca una devoción absoluta y sin reservas hacia la religión más radical. La mezcla de religión+incultura+desconocimiento+miedo provoca respuestas desesperadas hacia un mundo del que sienten que les ha ignorado, ya sean en forma de asesinatos y violaciones a menores, o en cultos hacia el propio diablo en la equivocada creencia de que sus insignificantes vidas están sirviendo a un objetivo mayor.

Como dice Rust en este último episodio “todo el mundo tiene elección”, siendo una verdad a medias. Pues me imagino que si creces en un entorno insano y enfermo como el referente al de los pederastas, tu capacidad de decidirte hacia algo diferente se ve reducida ante la imposibilidad de, simplemente, conocer o ver algo diferente. Por poner un ejemplo, el propio Rust pudo elegir entre cepillarse a Maggie o no hacerlo. Y eligió hacerlo. Nadie le obligó, por mucho que la idea inicial de Maggie fuera usarle para dañar a Marty. Él se dejó usar. Tuvo elección. No fue víctima. ¿Es, por lo tanto, carecer de elección una disculpa hacia el mal comportamiento de los hombres? Una de las preguntas que plantea la serie que solo puede ser respondida en la cabeza de cada uno.

TrueDetective - 'True Detective': Primera Temporada

Hablando estrictamente del episodio final de True Detective, he de decir que veo un acierto su distribución argumental. Las series de televisión gozan de cuatro actos debido a los cortes publicitarios, así como el cine posee tres (inicio, desarrollo y desenlace). Pero, ya que esta serie ha sido rodada en formato cine y es prácticamente una película de ocho horas, consideraré hablar de tres actos en lugar de cuatro. Y veo un acierto su distribución porque entrega un clímax de quince minutos que abarca casi todo el segundo acto y se reserva todo el tercer acto para la calmada y sentida despedida de Marty y Rust. De esta forma, Pizzolatto admite su admiración por sus dos creaciones, como ya le sucediera a Vince Gilligan con Walter White. El resultado es un final a lo The Wire, totalmente anticlimático, casi un happy end más preocupado por rendir un merecido homenaje a dos de los personajes más emblemáticos que ha dado la televisión en su historia que por dejar boquiabierta a la audiencia. Pero, como dije antes, esa audiencia ya debería conocer la serie que está viendo porque, ¿Cuánta traca ha tenido True Detective? ¿Cuánta acción? El espectacular plano secuencia del episodio cuatro, la muerte de Reggie Ledoux y paremos de contar.

True Detective se ha sustentado en sus dos protagonistas, en sus conversaciones sobre la nada y el todo, en sus miserias, en sus dramas personales y en sus representaciones externas de esa frustración e ira acumulada. En ningún caso cabía esperar un tiroteo sin fin, explicaciones infinitas o persecuciones a lo Bourne. Esta no es esa clase de serie. No es 24. Entre otras cosas porque 24 tiene unos propósitos muy alejados de True Detective. Cada una es grande en sus particularidades. The Wire era una serie totalmente anticlimática y así fue su final. Breaking Bad era una serie extrema con momentos de locura y su final fue explosivo. Cada serie debe ser consecuente con su tono y ritmo, y el final de True Detective lo es. Es posible que moleste ese sabor a final feliz, a optimismo (Once there was only dark, but if you ask me, the light’s winning…), sobre todo en una época en la que hasta los blockbusters se sienten en la obligación de oscurecer sus tramas, únicamente porque es la moda. Es por eso que el final imaginado por Pizzolatto no solo es valiente (estamos llegando a un estado en el que lo subversivo es acabar bien una serie en lugar de mal), sino que no se puede considerar plenamente feliz, pues recordemos que no han pillado ni van a pillar a todos los culpables de los asesinatos, cumpliéndose así las palabras de Reggie Ledoux:”la vida es un círculo plano”. Todo se repite una y otra vez, y es posible que estos asesinatos también.

Aún así, personalmente experimenté el terror en Carcosa (el diseño de producción es asombroso) y en sus momentos previos, unos minutos asfixiantes donde pensaba que lo mínimo que podría ocurrir era la muerte de ambos detectives. Pero finalmente no solo no fue así, sino que ambos evolucionaron como personajes, acabaron la serie de una manera diferente a como la empezaron y, sobre todo, nos quedamos con la alegría de saber que su amistad perdura a pesar de todas las malas experiencias vividas. Hace poco los veíamos perdidos, solos, enfrascados en vicios (alcohol uno, sexo sin control el otro) pero, afortunadamente, estos Butch Cassidy y Sundance Kid (o Danny Dravot y Peachy Carnehan) se tienen el uno al otro. La risa final de Marty Hart nos tranquiliza y nos hace saber que, entre tanta oscuridad, siempre quedará espacio para un poco de luz.

PD:Rust y Marty están vivos. Ahora recemos porque la segunda temporada sea un fracaso y la HBO se vea obligada a traer de vuelta como sea a Woody Harrelson y Matthew McConaughey.

PD 2:un placer volver a ver a Lester Freamon, Spiros Vondas o Brother Mouzone…THE WIRE ES ETERNA.

Autor: @jlamotta23

1x48272 - 'True Detective': Primera Temporada

The Sopranos, The Shield, Mad Men, Breaking Bad, Carnivale, The Wire, Boardwalk Empire, Deadwood. Que nuestro paladar televisivo se ha vuelto exigente con el paso de los años es tan cierto como lógico. Lo extraño sería lo contrario. Nos olvidamos de lo extremadamente complicado que es hilvanar una trama coherente e interesante, ofrecer algo nuevo y diferente a todo lo anteriormente visto y apenas valoramos detalles fundamentales como el hecho de que una serie posea tan solo un escritor y un director, particularidad harto complicada de presenciar. Pero, como digo, es lógico. En cierto sentido somos clientes (aunque la gran…

Review Overview

Nota @Jlamotta23
Nota @Juanm1905

Nota de la Serie

MARTY Y RUST CONTRA EL HOMBRE DEL SACO DE SU EXISTENCIA

User Rating: Be the first one !

About jlamotta23

Mi Amor.SevillaFC.Cine.Series.He escrito1WesternNoirRoadMovie.Bob Dylan,Bowie.Jim Thompson.Escribo sobre cine.The Wire,Kubrick,TheSopranos,Scorsese,Breaking Bad

Check Also

‘Arrow’: 5×10 – Who Are You?

Preocupado por si Prometheus tiene razón y él es solo un asesino en el fondo, …

One comment

  1. Si True Detective es auténtica, pérfida, divina (por el estado de gracia de todos sus creadores) y llena de miserias, tu post es uno de los más completos y definitivos que he leído sobre esta magistral serie. Mis felicitaciones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies